Homenaje a Ricardo Molina. (Segunda parte)

El homenaje a Ricardo Molina no podía continuar sin que su pueblo natal, Puente Genil, le rindiese su propio tributo. Para ello, en la noche del 2 de junio, a partir de las 20:30, las puertas del Teatro Circo de Puente Genil comenzaron a alinearse unas filas de gente esperando en cola para la entrada a la platea. Se hacían los últimos ajustes cuando entré al patio de butacas, sonaban algunos acordes y me disponía a hablar con algunos de los organizadores allí presentes.

La noche se dividiría en dos bloques principales con un breve descanso en medio, la primera parte, sería el tributo por parte de jóvenes pontaneses y por otra parte, un espectáculo que nacía por y para el V Encuentro de Poesía, Música y Plástica de la Asociación Cultural Poética de Puente Genil, llamado Flamencosía en el que participaban grandes figuras del flamenco granaíno o del panorama musical nacional como Curro Albaicín y Soleá Morente, e Isabel Daza, Antonio Arias y David Montañés. Los cuales desgranaremos un poco, más adelante.

Álvaro de la Fuente  fue el encargado de introducir y presentar a cada uno de los participantes en el primer bloque.

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Álvaro de la Fuente. Foto: Javier Arrebola Albornoz.

El Cuadro flamenco “Tablas”  fue el primero en compartir con nosotros grandes actuaciones. Sus integrantes Lorenzo Rivas, saxofonista, Angelín y Xavi de la Torre a la guitarra, María Jesús Cortés, al baile, Carolina López, al cante y Sandro Ruíz, percusión, derrocharon genio, duende y arte en el nombre de este poeta pontanés al que rendían homenaje. Pusieron la garra pontanesa en el escenario y la dejaron marcada en el escenario durante sus actuaciones.

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Cuadro flamenco “Tablas”. Foto: Javier Arrebola Albornoz.

El señorío se extendió en el escenario cuando Álvaro Martín , la joven promesa pontanesa del flamenco, ganador del Premio Cayetano Muriel de la XIV edición del Certamen de Jóvenes Flamencos que organiza la Delegación de Cultura de la Diputación de Córdoba, tomó asiento junto a sus guitarristas Juani Lavado y Rafael Ortega Cruz. Y en silencio sepulcral del Teatro Circo con aforo completo, resonaban los versos de Ricardo Molina a Rafael Alberti que, para esta especial ocasión, Álvaro Martín había adaptado y una vez más, los versos de Ricardo no sólo cobraban protagonismo sino vida, vida en el flamenco:

Pregunté a la noche,

al viento y a la rosa,

pregunté a la peña

que te hizo llorar.

Nadie sabía por dónde venía

ni a dónde pasaba ni por qué gritaba…

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Álvaro Martín. Foto: Ángel Manuel Gómez Espada.

A continuación, Rocío Moreno y el Grupo Flamenco “Zyriab” , compuesto por Milagros Salazar, al cante, Mariano Delgado, a la guitarra y Rosa Escobar, al violín, nos deleitaron con la compostura flamenca, la elegancia y la magia.  Durante dos de sus actuaciones invocaron el nombre de Ricardo, porque en su homenaje al poeta pontanés, aquel tributo suyo, era una invocación mágica en el que podría asegurar que aún resuena ese eco en la cabeza de los asistentes:

Ricardo Molina los melismas del buen son. Fue de la copla andaluza mágico investigador, fue de la copla andaluza mágico investigador.

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Rocío Moreno y Grupo Flamenco “Zyriab”  Foto: Javier Arrebola Albornoz.

Tras el breve descanso anunciado por Antonio Roa, proseguimos la noche no con menos duende, magia y talento que antes de este.

Durante este espectáculo que presentó el poeta Juan de Dios García y que ya avisó que nacía y moría aquí, en el V Encuentro de Poesía, Música y Plástica, homenaje a Ricardo Molina en Puente Genil, cada uno de los integrantes dio lo mejor de sí mismo aportando una chispa de su talento.

No iríamos «de la noche a la aurora, la náusea», poemas versados por Isabel Daza y Curro Albaicín, baladas y tonadas que iban cobrando vida:

Los que miran y levantan las cabezas. Los que se van, los que se quedan sueñan lejos, muy lejos. Me araña muchos días, me canta muchas penas, me manda muchos dioses.

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Soleá Morente, Curro Albaicín y Antonio Arias improvisando un baile,  delante, al centro del escenario.

O cómo cantaban,

Yo, poeta decadente” Soleá Morente y Antonio Arias: Porque ya/una cosa es la poesía/y otra cosa lo que está/grabado en el alma mía…

 Isabel Daza, también, recitó un poema propio :

Preguntamos a quien conduce a ese que lleva en el rostro la más profunda soledad invade sus rostros.

Nos animamos con los tangos de Curro Albaicín que se ganó los aplausos del público y, además, consiguió, que se levantaran para bailar en el centro del escenario mientras cantaba:

Los hermanos de la caridad, van de puerta en puerta, llamando y no le temen ni a la lluvia, ni a los fríos, ni a las malas noches que van a pasar.

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David Montañés, Curro Albaicín, Soleá Morente, Isabel Daza y Antonio Arias despidiéndose del público al finalizar la actuación. Foto: Javier Arrebola Albornoz.

Al finalizar el espectáculo y tras el gran aplauso y ovación del público, Antonio Roa, organizador del V Encuentro, e Isabel Daza recitaron juntos Cántico del cuerpo sin alma de Ricardo Molina. Sin duda, otro de esos momentos mágicos durante este sentido homenaje a Ricardo Molina, lleno de múltiples y variadas actividades, en su pueblo natal.

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Antonio Roa e Isabel Daza.

La mañana del 3 de junio comenzaba en la Biblioteca Municipal “Ricardo Molina” a las 12:30, donde en una mesa presidida por Diego Sánchez Aguilar y los miembros de La Galla Ciencia, Joaquín Baños, Noelia Illán, Samuel Jara, Vanessa Castaño y Daniel J. Rodríguez.

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Presentación del número SIE7E de La Galla Ciencia en la Biblioteca Municipal “Ricardo Molina”.

Diego resaltó algunas cuestiones del perfil de La Galla Ciencia entre lo que ahora destaco que ellos representan «una apuesta por autores consolidados y autores jóvenes».

Vanessa Castaño nos hablaba sobre la ilustración y la maquetación de su nuevo número SI7TE, contándonos cómo este ilustrador Radio Boy, desconocido de la poesía y de Zurita, había empezado a acercarse a la obra del autor. Daniel Rodríguez y Noelia Illán, nos explicaban cómo tratan los contenidos en la web, las secciones Nos gusta la gente que hace cosas y todo lo que se hace para comunicar a través de las redes, siempre con la literatura, o el arte, como protagonista. Samuel Jara, sin embargo, describió cómo de importante había sido para ellos, establecer una red de autores con los que han ido trabajando, que a su vez, se relacionan entre ellos al conocerse gracias al número que compartían.  Pese a que fueron muchos detalles los que allí compartieron y de los que tomé nota, no quería perder la oportunidad de profundizar un poco más con ellos. La Galla Ciencia, es una revista dedicada exclusivamente a la poesía. En sus números, ya publicados, ha ido dejando esa marca de profesionalidad que les caracteriza, a la hora de mantener, ante todo, el sumo cuidado por cada uno de sus números y ejemplares, hasta el mínimo detalle desde la tipografía hasta el grosor de sus hojas.

Para alguien que no os conoce aún, ¿cómo os presentáis?

La Galla Ciencia es, ante todo, una revista de poesía en papel, que se publica de manera semestral y que trata de reflejar de un modo panorámico qué se está haciendo hoy en poesía en castellano. Pero, además, es una gran familia en la que los seis editores, acompañados por colaboradores, lectores y amigos, convivimos y crecemos en torno a nuestra pasión: la poesía.

Nuestro trabajo se materializa en la revista en papel, a la que damos especial importancia y que acoge poesía inédita tanto de autores consagrados como de aquellos jóvenes que todavía permanecen inéditos pero en los que vemos una voz poética en potencia; una web, que publica contenidos relacionados con la poesía desde un punto de vista más periodístico, y una importante agenda de actos como recitales y presentaciones con las que hacemos lo que más nos gusta: entrar en contacto con la gente, con los lectores.

En el fondo, LGC no es más que el resultado de los esfuerzos de seis personas –y muchas más que colaboran con nosotros- por hacer algo único: esa revista de poesía que nosotros queríamos tener en nuestra estantería.

Este año habéis estado en POETAS, en Matadero, Madrid. ¿Han aumentado las presentaciones, y las visitas anotadas, en vuestra agenda?

Desde que empezamos hace más de tres años es verdad que no hemos parado de conocer gente nueva y maravillosa y establecer nuevos contactos. Así (y por la recomendación de Juan de Dios García, de EL COLOQUIO DE LOS PERROS) terminamos en Puente Genil el año pasado y éste, y este año en Matadero junto con muchas editoriales amigas y excelentes poetas. Es para nosotros un honor poder participar en todo lo que sea arte y literatura, y si no estamos en más sitios a lo largo del año es por motivos mayores. Nos gusta movernos por todo lo que ello implico. Al final, estos encuentros son la gasolina o la inyección que nos nutre para seguir adelante con este proyecto que nos apasiona.

Haciendo un recorrido por vuestros números, ¿cuál os ha causado más problemática y cuál os ha dado más alegrías?

Siempre lo decimos: hacemos caso a Juan Ramón Jiménez y nos tomamos cada nuevo número como si fuera el último: echamos toda la carne -económica, física e imaginativamente hablando- en el asador y tratamos de que el número en el que estamos trabajando sea el mejor que hemos hecho hasta el momento. Desde luego, lo que sí podemos decir es que, con siete números ya a la espalda y casi cuatro años de vida, no hay un verso publicado en nuestras páginas que no podamos defender con honestidad. Son todos nuestros niños mimados y, aunque cada uno de nosotros tiene preferencias por algún número, seríamos poco sinceros al destacar alguno.

¿Cuál ha dado más problemas?

Más que problemas -que nunca lo pueden ser porque hacemos esto por amor al arte-, hablaríamos de cuál ha supuesto un mayor esfuerzo. En ese sentido, tal vez el número TRES, en el que publicamos 111 poetas latinoamericanos, podría ser un ejemplo por lo ardua que fue la selección. El objetivo -que cumplimos- era que al menos hubiera un autor de cada uno de los países de América donde el castellano es lengua oficial o cooficial. Para ello contamos con la ayuda del argentino Ignacio Uranga y del catedrático de la Universidad de Murcia Vicente Cervera, a los que debemos la selección.

Algo similar ocurrió con una de las partes del número CINCO, en la que publicamos a poetas canarios nacidos después de 1985 e inéditos. No recordamos el número de blogs y webs que visitamos para leer a más de 100 jóvenes autores, de los que luego fueron publicados 13.

Pero esos son los retos que nos gustan. Si no tenemos problemas para hacer un número, nos los buscamos, jajaja.

Cada vez sois más, estáis llenando el ambiente poético de “gallos” y “gallas”, ¿con cuántos colaboradores contáis en La Galla Ciencia?

Uno de los mayores regalos que nos hace el coordinar y dirigir esta revista es el ‘corral’ que estamos creando. Tenemos la suerte de contar con una familia enorme de amigos que colaboran en la web, son compradores fieles de cada número y nos aportan un sinfín de grandes momentos. Para nosotros, ésta es una de las cosas más importantes de LGC, nuestro corral, nuestro hogar.

Es increíble ver cómo la gente -algunos grandes autores y otros lectores anónimos- comprende la esencia de nuestro proyecto y, de un modo generoso, pone sus manos a disposición de lo que hacemos y lo que le pedimos. Son muchos, muchísimos, y también son, para nosotros, gallos de pleno derecho. ¡Kikirikí!

¿Cómo ha sido vuestra participación en este V ENCUENTRO DE POESÍA, MÚSICA Y PLÁSTICA?

El año pasado fue ya un auténtico descubrimiento ver como todas las artes se reúnen en un pueblo tan maravilloso. Este año hemos podido comprobar que hay una gran pasión por la cultura en este pueblo. Una de las cosas que más nos sorprendió fue ver el talento que tienen los artistas flamencos pontanos en el concierto del viernes. El presentador comentaba las actuaciones con extrema humildad diciendo que la mayoría eran músicos, cantantes y bailarinas locales, pero nos quedamos asombrados con el espectáculo al que pudimos asistir en directo.

Una de las cosas que más nos gusta de estos eventos es que permiten reunir a varias personas de distintos puntos geográficos y puedes establecer nuevas conexiones. Así sucedió durante nuestra presentación en la Biblioteca Municipal Ricardo Molina, donde lo primero que vimos fueron los ejemplares expuestos de la revista CANTICO. Como revista nos sentimos tremendamente identificados con las portadas y bocetos que pudimos ver.  Poder conocer a los fundadores de CÁNTICO como podían ser Ginés Liébana, María Victoria Atencia y Pablo García Baena, es el fuego que nos mantiene por dentro.

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De izquierda a derecha: Daniel Rodríguez, Noelia Illán, Javier Lostalé, Joaquín Baños, Concha García, Samuel Jara tras la presentación del número SIE7E.

Lo mejor de este tipo de encuentros está tras bambalinas. Créanme porque compartir almuerzo con los participantes, o esas entre horas que quedan colgando como si no pertenecieran a nadie, son, a veces, las que cuentan más que muchas otras horas.

La noche llegó, y con ella, las luces del Teatro Circo se encendieron una vez más, para que el nombre de Ricardo Molina sonara tantas veces como pudiese, tan fuerte como las voces y los micrófonos lo permitiesen.

Ángel Manuel Gómez Espada actuó de presentador de la noche dando detalles anecdóticos de cada uno de los participantes y robando los aplausos y las risas del público.

Ernesto Cáceres y Antonio Roa recitaron a Ricardo Molina mientras Schola Cantorum amenizó y llenó de solemnidad el escenario.

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Antonio Roa y Schola Cantorum. Foto: Sonia Marques.

Tras esto realizó su lectura poética Diego Sánchez Aguilar que recitó del poemario Corimbo, Llamada, Desnudo, A Jorge Guillén y El desvelado. Haciendo buen uso de los momentos compartidos usé algunos minutos libres para hacerle unas preguntas y así conocerlo mejor:

Su libro de relatos “Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino”, publicado por la editorial Balduque fue ganador del XIII Premio Setenil al mejor libro de relatos ¿Cómo recibió la noticia y qué ha supuesto dicho reconocimiento?

La noticia la recibí con mucha ilusión y sorpresa, porque es un premio muy importante. Los diez finalistas eran de mucho nivel. Publicaban algunos de ellos en editoriales muy importantes como Anagrama, Salto de Página. Inesperado, porque uno escribe en soledad nunca sabe cómo va a funcionar la cosa y cuando te dicen que tu libro ha ganado un premio de esa entidad pues, por un lado, no te lo crees mucho y por el otro, te pones muy contento. Eso sí, para celebrarlo.

Desde el instituto ¿cómo anima a sus alumnos a adentrarse al mundo literario: ya sea lectura o escritura?

 Los animo intentando transmitirle la pasión que siento yo por el mundo literario. Siempre que puedo les leo poemas, intento demostrarles que la literatura es algo vivo, no es solamente una asignatura, no es solamente algo que estudiar sino una parte fundamental del ser humano. Me entusiasmo con todo lo que leemos, con lo que estudiamos en clase e intento que ese entusiasmo ellos lo perciban porque la literatura es algo vivo.

En su opinión, ¿Cuál es el papel de la literatura en la sociedad actual?

 Tengo una parte activista en un grupo de Defensa de la Escuela Pública, que está siendo bastante atacada, está privatizándose en gran medida. La literatura siempre es comprometida, no tiene por qué tratar de una forma específica un tema concreto social. La literatura siempre es comprometida porque yo entiendo la literatura como una forma de conocernos mejor. Cuando yo escribo, realmente soy profesor, mi dinero lo gano con la enseñanza, cuando yo escribo lo hago para conocerme, no escribo para hacer una carrera de escritor ni nada de eso, que además creo que ya no existe, ese modelo antiguo. El escritor de carrera. Yo escribo para conocerme, para conocerme a mí y para conocer el mundo y entonces, ahí está el compromiso. Conocerte, analizarte, ver cómo funciona la sociedad, ver cómo funcionas tú dentro de la sociedad, una vez que te pones a trabajar así la literatura se comporta como una herramienta de cambio, por así decirlo.

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Diego Sánchez Aguilar. Foto: Sonia Marques.

 ¿Qué le ha dado la poesía con el paso de los años?

La poesía me ha dado muchas cosas. La respuesta no sería he publicado estos libros, he ganado este premio, no. Eso es solamente un cinco o un diez por ciento. La poesía me ha dado, como he dicho antes, conocerme mejor, conocer el mundo, entender el mundo y me ha dado todo. Como soy profesor de Literatura me gano la vida con eso. Empecé siendo un lector, y desde que empecé a leer a los catorce o quince años, hasta hoy, para mí la poesía y la literatura me ha dado todo.

En su nuevo poemario “Las célebres órdenes de la noche” tiene en la portada una imagen de Víctor Almeda Estrada, ¿cómo se conocieron y cómo decidió que esa era la portada perfecta para su libro?

A Víctor lo conocí en CortoGenial, que estuve invitado aquí con otros escritores para hacer una mesa redonda sobre series de televisión y narrativa, la nueva narrativa, la relación entre series y literatura, etc… Entonces al terminar tomamos unas cervezas conocí a Víctor, nos intercambiamos nuestros perfiles de Facebook y ahí empecé a ver todo el material gráfico que tenía, me gustó muchísimo. Cuando el editor me propuso si tenía alguna idea para la portada inmediatamente me acordé de todas las imágenes de Víctor. Había cinco o seis que me gustaron mucho, se las pasé al editor y ya el editor eligió esta que ha quedado, finalmente, en la portada.  Estoy muy contento con el resultado.

¿Cuál es la función del escritor en el contexto social, político y económico en el que nos encontramos?

El escritor a nivel social tiene un papel bastante relevante. La figura esta del escritor comprometido, o ese concepto, nace en la Francia de los años 50 o 60 pre-mayo del 68. El escritor era alguien que tenía mucha presencia mediática, era un referente para gran parte de la sociedad, por ejemplo, Jean -Paul Sartre eran personas que estaban siempre en televisión, prensa, la gente los escuchaba. Entonces, en ese momento, en ese contexto en el que el escritor era una figura socialmente muy relevante el compromiso era algo como mucho más imperativo. El escritor tiene que tomar partido, tiene que hacer ver a la gente de la sociedad que él está por cambiar las cosas, indicar los males de la sociedad. Pero es que ahora mismo, el escritor es prácticamente un desconocido, en televisión, en prensa. La figura del escritor ha perdido muchísimo peso. El hecho de que un escritor se posicione políticamente, mucho o poco, no tiene una relevancia importante socialmente. Sus lectores y un grupillo de gente que los lea, dirá —Este escritor se posiciona. Actualmente, el escritor no es la figura de peso que era antes.

Por último, ¿cuál es la sensación que le deja este V ENCUENTRO?

Muy buena. Es la primera vez que asisto al Encuentro poético aquí. Ya me habían hablado de él, mi amigo Juan de Dios, me había comentado que tenía algo mágico y es cierto. Toda la velada de anoche. Por un lado, muy bien organizada, con mucho arte y por otro lado, también, muy amistosa, muy cercana, divertida. Me lo estoy pasando muy bien.

Se abrió el telón y Nameless, apareció en el escenario. Nameless personificó su homenaje a Ricardo Molina con el Amor a la orilla del río, poema de Ricardo Molina, adaptado por Manuel Fabián Trigos Baena y un poema dedicado a Ricardo Molina escrito por este mismo joven poeta pontanés, llamado Suspiro de junco y caña.

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Nameless. Fotos: Sonia Marques.

 A continuación, Javier Lostalé  que citó a Dámaso Alonso, afirmando que la poesía era algo sagrado y añadiendo que hueca la raíz lo esencial cuando sería auténtica poesía. Compartió poemas de Las Elegías de Sandua: La elegía quinta, La elegía décimo sexta, La elegía número veinte. Salgo beneficiada de este encuentro por haber tenido la posibilidad de entablar, durante unos minutos, conversaciones con escritores de diversa índole, me considero buena lectora, pero, además, sostengo que escuchando estas respuestas he podido aprender muchísimo. Si leéis con detenimiento la siguiente entrevista, quizás lo comprobaréis:

“Tiene el solitario toda la luz dentro” del poema Solitario, perteneciente a El pulso de las nubes, ¿cómo ha ido evolucionando su poesía, desde ese momento, como para llegar a ser tan reflexiva y profunda?

Tienes mucha razón lectora de que mi poesía ha ido evolucionando desde una poesía más sensorial, más unida a la autobiografía en el sentido más estricto de la palabra, también una poesía más reflexiva de salida al exterior y buscando siempre, que yo creo que es lo que debe buscar la poesía: la decantación y lo esencial. A medida que uno va escribiendo se va dando cuenta de que las palabras deben ser las justas y que no deben existir adjetivos y metáforas que entorpezcan el hueso, lo esencial que es a donde debe llegar siempre la poesía.

¿Quiénes son sus autores de referencia?

Mis autores de referencia son, en general, la Generación del 27 y en particular, dentro del 27, Vicente Aleixandre y también, Luis Cernuda; el Grupo Cántico, y dentro de este hay tres que me gustan mucho, uno desde luego, Ricardo Molina al que se está rindiendo este homenaje, Pablo García Baena y también, Juan Bernier, que me parece un poeta espléndido. Después del 50, Claudio Rodríguez y Francisco Brines. Y de los miembros de mi generación, más o menos, por ejemplo, Antonio Colinas, y también tengo una gran preferencia por Antonio Gamoneda. De los autores no españoles cada vez estoy más dentro de Rilke.

¿Qué busca y qué encuentra en la poesía?

La poesía es algo misterioso. Cada vez estoy más convencido de que la poesía crea una vida dentro del propio poema cuando se va escribiendo. Y al terminar de escribir el poema, esa vida muchas veces desaparece. Desaparece en el sentido de que uno cuando vuelve a la realidad ve que aquello de lo que estaba hablando es su realidad más profunda, pero que, a veces, no tiene relación con la propia vida del autor. Por eso, el establecer un paralelismo entre vida y poesía creo que es un poco engañoso. Porque, muchas veces, uno escribe lo que hubiera deseado vivir o uno escribe como le hubiera gustado ser. Una forma de ser y estar en el mundo es la poesía como dice muy bien Antonio Colinas.

¿Un pensamiento que siempre le acompañe antes de escribir?

Antes de escribir, lo que hay a veces, es el silencio. La poesía nace del silencio y de la reflexión, el lenguaje te va llevando, también, es decir, incluso aunque tú ya sepas exactamente lo que vas a contar, los poemas también cuentan. Es el lenguaje el que va transformando todo aquello y lo que tú en un principio pensabas que ibas a decir, a lo mejor, acabas diciendo algo totalmente diferente, porque es el lenguaje el que ha ido tirando de ti de alguna manera.

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Javier Lostalé. Foto: Sonia Marques.

En su opinión, ¿La poesía es hija de la inspiración o del trabajo? De ambas cosas. Desde luego, más que inspiración de la necesidad. La poesía viene a buscarte y hay momentos en que tú necesitas escribir. Eso sí, pero si no trabajas y dejas perder la oportunidad, si no empiezas a escribir, esa oportunidad puede pasar. Y no cabe duda de que la poesía es inspiración, llamémosle así, pero también, es trabajo. Porque la inspiración sin el trabajo no conduce a nada. 

¿Cómo considera que se encuentra la poesía en el panorama actual? Es una poesía muy rica. La poesía española, a lo largo del siglo XX, creo que sigue siendo, es una poesía en donde hay voces muy diferentes. Quiero hacer una llamada de atención, con absoluto respeto, en que ahora hay una serie de grupos, poetas que están saliendo, que tienen muchísimos lectores y que están vendiendo muchísimos libros; algunos son, también, cantautores, y creo yo que a veces, ahí no está la verdadera poesía. La verdadera poesía es algo muy serio y verdaderos poetas no somos tantos como parece. Creo que hay cierta confusión con todos estos grupos que están naciendo ahora y que tienen un eco mediático muy grande, pero también, creo que van a desaparecer. Y lo digo con pleno respeto porque cada uno puede hacer lo que quiera, puede escribir; de hecho, hay letras de cantautores estupendas, pero no es exactamente la poesía eso.

Como colaborador de “La estación azul” ¿qué autor, o autores, nos recomendaría leer? Hay que leer a muchos, por ejemplo, a Bécquer, a Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez es esencial, los poetas clásicos, Góngora, Góngora además es ejemplo de cómo la poesía no hace falta entenderla, la poesía es algo que te inunda y es algo que está llena de misterio. La poesía es la riqueza del lenguaje. A los clásicos hay que leerlos, el 27 y más o menos, recomendaría aquellos que, a mí, especialmente, me gusta leer y son los que antes te he enumerado.

¿Cómo valoraría esta de Ricardo Molina en este V ENCUENTRO DE POESÍA, MÚSICA Y PLÁSTICA? Los poetas verdaderos siguen siempre con nosotros. El verdadero lector de poesía, cuando lee también un poema, que, a su vez, es verdadero lo único que hace, y eso lo dice mucho Francisco Brines, es escribir su propio poema mientras está leyéndolo y eso no es más si no la respuesta de la vida a aquello. Si Ricardo Molina sigue incardinado a nuestras vidas y nosotros damos respuesta a nuestra propia existencia a través de su poesía, eso quiere decir que es un poeta intemporal y que sigue estando con nosotros. Y todos estos actos son muy importantes porque, al fin y al cabo, lo importante es la promoción de la lectura y la promoción del poeta.

Cuando las manos de David Montañés se posan sobre el teclado, las melodías que se forman, las piezas a piano que se van componiendo a medida que pasa el tiempo, son toda una experiencia. David nos deleitó con piezas de muchos de los autores favoritos de Ricardo Molina, entre ellos, Bach o Chopin, como, por ejemplo, su Nocturno en Do menor.

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David Montañés. Foto: Ángel Manuel Gómez Espada.

Juana Castro subió al escenario para recitar La elegía sexta de Sandua.  Aunque no tuve todo el tiempo que me hubiese gustado, si pude valerme de un tiempo para hacerle unas breves preguntas.

¿Qué papel tiene la poesía en su vida? Estas cosas de pronto son difíciles de responder. Era la manera de explicarme la extranjería que yo sentía en mi vida en el mundo. Y porque me di cuenta pronto de que estaba en un mundo de hombres y yo era una mujer, además elegí ser mujer, y segundo, porque me encontré en un colegio de monjas de niñas bien y yo era hija de campesinos, entonces la poesía fue lo que me sirvió a mí para poder vivir.

¿A qué género le profesa más respeto? La poesía.

Sobre sus hábitos de escritura, ¿cuál es el momento ideal para escribir? Ha cambiado con el tiempo, porque mientras estaba trabajando, que he trabajado como maestra, era la noche ahora ya es la mañana.

¿Qué detalles pueden encontrar los lectores en la poesía de Ricardo Molina? Sobre todo, es que tiene la muerte muy presente, la vida como ese tránsito y el amor, que es su motor.

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Juana Castro. Foto: Sonia Marques.

Para usted, ¿la poesía es un premio o le da premios? Más que un premio, decir que es una suerte para mí. El haberme topado con la poesía, darme cuenta de que me emocionaba y que es algo que con el lenguaje podía explicar un montón de cosas.

En su obra Los cuerpos oscuros da voz a aquellas víctimas de alzhéimer que han perdido sus recuerdos. He leído que usted escribió esto porque la enfermedad tocó de cerca a sus familiares. ¿De qué debe escribir un poeta? De todo lo que es la vida, todo lo que la vida te va presentando. A lo largo de mis libros se puede ver una biografía que no se corresponde exactamente con la biografía, porque la poesía, o la vida, abarca también lo que soñamos, lo que pensamos, lo que sentimos, además de lo que vivimos.

En su opinión, ¿qué función tendría la poesía en la sociedad? Es poner belleza en el mundo, es un poco de cordura, un poco de pensamiento para que no acabemos todos locos.

David Montañés subió, en esta ocasión con Ana Benítez, para versionar un poema de Ricardo Molina, además interpretaron un Salmo fantasía de Mozart, y así dar paso a la siguiente participante del recital, que en este caso sería Concha García.

Concha García leyó poemas de Panteísmo y naturaleza: Treno, Treno elegíaco, Carnet de campo y Velatorio.  No podía faltarme esta última entrevista, porque entre otras muchas cosas, me he prometido a mí misma hacer buen uso de ella.

¿Cuándo triunfa la poesía? La poesía triunfa siempre que se manifieste en la letra. Porque la poesía está en todas partes, la letra atrapa algo de lo que está en la poesía.

¿Usted eligió a la poesía o la poesía la eligió a usted? Me eligió a mí, pero estamos bailando juntas.

¿Cómo debemos analizar la situación poética actual? Pues no sabría decirte. Intuitivamente pienso que hay demasiada poesía y que tanta abundancia puede que obture los canales secretos de la palabra, una especie de hibris, de exageración.

¿Cuáles son los poetas que considera que más le han influido, tanto en el plano personal como en el literario? Como en el trascurso de la vida de una, vamos cambiando, vamos siendo otras. En cada una de esas otras, hay unos autores o autoras. Por ejemplo, yo empecé, estando muy enamorada de Pessoa y su heteronimia y por otro lado, me gustaba también Olga Orozco, Alejandra Pizarnik, Selva Casal, que es una poeta uruguaya que casi nadie conoce. Y a medida que ha ido pasando el tiempo, se ha ido ampliando la nómina, Rene Char, Paul Valéry, Rimbaud, Baudelaire, no sé, los clásicos. Es una larga y extensa nómina. Me ha interesado mucho, sobre todo, la poesía escrita por mujeres, a partir de los años 90, de hecho, he trabajado y estoy trabajando en ese tema y doy un curso online que se llama “Miradas en los entresijos: poetas mujeres del siglo XX”.

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Concha García. Foto: Sonia Marques.

¿Cree que ha llegado el momento de reconocer a poetas olvidados como Ricardo Molina? Claro, creo que los poetas no se olvidan, sino que están ahí en una especie de subterráneo, la época los rescata. Cuando el poeta es bueno en algún momento será rescatado por el tiempo. Muchas veces no coincide el tiempo de éxito o de fama con el tiempo de la escritura, porque la escritura poética. Porque la escritura poética abarca muchos tiempos.

Recojo palabras textuales sobre la Asociación de «Mujeres y Letras en concreto hace hincapié en buscar un espacio para la poesía escrita por mujeres tanto de la península española como del resto del mundo» ¿En qué áreas considera que la mujer tiene que seguir luchando para ganar su espacio, y reconocimiento, en este mundo de letras? En la visibilidad y en que la llamada subjetividad de las mujeres no sea solo de las mujeres, sino que convierta en algo universal. Por ejemplo, si leemos un poema de Emily Dickinson, esa subjetividad se ha transformado en algo universal se debería conseguir que cuando se lee a una poeta mujer no digan—Mira es una poeta mujer—sino —Es una poeta.

Algo que me resulta muy curioso son esa investigación y esos lazos poéticos con la Patagonia Argentina, ¿cuándo comenzó y qué le provocó para interesarse tanto en ella?

Había soñado con la Patagonia porque era la metáfora de la lejanía y hubo un momento en mi vida que necesitaba alejarme de mi entorno, tanto a nivel personal, espiritual como territorial. Allí, además de los paisajes, hay una gente excelente y además, una poesía que me cautivó de tal manera que ya hecho dos antologías. Sin embargo, después lo supe, la Patagonia me recordaba mucho a la Campiña Cordobesa. No me daba cuenta, de que para notar el lugar donde nací, para poder sentirlo, porque me llevaron muy pequeña a Barcelona, tenía que irme muy lejos. Y en ese viaje vuelvo a estar aquí. 

¿Encontró inspiración en este V ENCUENTRO DE POESÍA, MÚSICA Y PLÁSTICA? Siempre se encuentra inspiración cuando estás con poetas, siempre. Y lo que está haciendo Antonio Roa con ayuda del Ayuntamiento no tiene parangón porque, bueno, me parece excelente.

Sin embargo, lo más emotivo de la noche fueron las lecturas que se dieron a continuación cuando María Vitoria Atencia, Juan Antonio Bernier, sobrino nieto de Juan Bernier, Ginés Liébana y Pablo García Baena fueron subiendo al escenario, uno a uno, para compartir con nosotros indelebles momentos llenos de enternecimiento al nombrar a su querido amigo Ricardo Molina. La afectividad no sólo quedaba en las palabras sino en la calidez de la voz de cada uno de ellos.

Por mucho que quiera describirlo sé que me quedaré corta, pero espero que, en algún lugar, algún día, al menos, un amigo mío tenga unos recuerdos tan dulces de mí, reviva tantas palabras mías y lo haga así de esa manera tan clara y nítida, que me haga estar presente, aunque por una u otra suerte, ya no esté.

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María Victoria Atencia, Pablo García Baena, Ginés Liébana y Juan Antonio Bernier. Fotos: Sonia Marques.

¿Qué os puedo decir de este V Encuentro de Poesía, Música y Plástica? Primero, palabras, palabras, palabras. Demasiadas. Lo sé, son demasiadas palabras.

Segundo, ¿cuánto queda para el próximo?

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