Lorena, una entusiasta ornitóloga marina con un gran interés por la investigación

Lorena Ramírez es Bióloga marina  y  M. en C. en Ecología y Manejo de Recursos Marinos y Costeros por la Universidad de Guadalajara (UDG). Experta en aves marinas y su función como bioindicadores. Lorena recientemente terminó sus estudios de maestría, los resultados de su investigación arrojaron información importante respecto a la bioacumulación de metales pesados en aves marinas. Actualmente busca trabajar más en campo, específicamente en la Isla Guadalupe. Su pasión son las aves,  le emociona salir a muestrear y desea adquirir más experiencia en su campo de investigación. Además tiene  un gusto particular en  salir a caminar con su perro

Hola Lorena, te agradecemos mucho por esta entrevista, es tu espacio y espero te sientas cómoda. Cuéntanos, ¿qué te motivó a estudiar biología marina y seguir tu trayectoria profesional?

Muchas gracias por ofrecerme este espacio para dar a conocer un poco más de mi trabajo. Desde niña siempre supe que quería trabajar con animales, siempre he sentido una gran pasión por investigar, saber cómo funcionan los seres vivos y porqué realizan ciertas conductas. En ese entonces me apasionaba mucho conocer cosas que la gente normalmente no sabe, siempre quise descubrir cosas nuevas, pero no sabía cómo realizar esto, sin embargo en la secundaria conocí a una bióloga marina y la forma en la que nos hablaba me motivó. Primero, decidí estudiar biología general, pero al final mi papá me dijo que  cumpliera mi sueño y me llevó a la universidad de Guadalajara a conocer el campus, pero no estaba en Guadalajara la facultad, sino hasta Melaque y entonces decidí mudarme. Al iniciar mis estudios quería trabajar con mamíferos marinos y aunque al final de la carrera hice mis prácticas profesionales en el acuario de Veracruz en el tiburonario y en el arrecife de coral, cuando me iba a titular trabajé con un ornitólogo, el Dr. Salvador Hernández y él me transmitió su pasión por las aves. Me titulé con una recopilación de información sobre helmintos (gusanos parásitos) de aves marinas en México y después quise ingresar al doctorado directo pero por cuestiones administrativas no pude, sin embargo fui de la primera generación de la Maestría en el Centro Universitario de Melaque.

«México tiene mucho por investigar, falta mucho por trabajar y estudiar, me gustaría quedarme aquí, México es mi mejor y única opción»

¿Te gustaría continuar el doctorado? Y si es así ¿sería en México o en el extranjero?

La verdad sí, aunque deseo ponerme a trabajar antes. No es lo mismo ser estudiante, ir  a campo y trabajar en eso, que tener experiencia laboral. Sin embargo, lo que realmente quiero es ser investigadora, entonces el doctorado es lo más seguro y seguir con las aves, porque son mi pasión y le veo mucho futuro a su investigación. Y respecto al lugar  aunque suene un poco limitante, México tiene mucho por investigar, falta mucho por trabajar y estudiar, me gustaría quedarme aquí, México es mi mejor y única opción.

¿Y cuál es tu ave favorita y por qué?

Aunque no los he visto serían los albatros, ya que mi director de tesis trabaja en un proyecto de las Islas de Revillagigedo donde anidan y es relevante porque solo existen cerca de ocho parejas de albatros en ese sitio, pero no han tenido una reproducción exitosa debido a depredadores introducidos en la zona.

Platícanos un poco de tu trabajo en campo ¿qué haces? ¿Existe alguna anécdota que quisieras compartirnos?

Tengo una que sí me marcó tanto como investigadora como mujer durante la maestría.  En las salidas a campo, la mayoría de las personas que van a los muestreos son hombres e incluso, los profesores algunas veces los prefieren más. Una de estas salidas fue en la isla Peña Blanca, en la cual para subirla tienes que escalar un peñasco y es complicado. Y mi tutor no me dejaba ir, debido a mi aspecto, ya que soy una mujer pequeña y esbelta. Pero le seguí insistiendo porque me gusta el trabajo de campo, un día, que me dejó ir y ya estando ahí me querían ayudar a subir. Y yo les dije: no, no se preocupen, yo puedo sola. En la isla se trabaja con divisiones en parcelas y ahí se marcan los nidos, se cuentan, se pesan y se miden los huevos y a los padres se les ponen anillos en las patas y a veces se les extraen muestras de sangre. De regreso, al terminar el muestreo, me querían ayudar a bajar, me dijeron que me podía  resbalar y ya que no hay donde desembarcar, debes saltar de las rocas al bote. En aquel momento, el mar estaba muy picado y el bote se acercaba y alejaba.  Y lo que hice fue aventarme al mar y nadar hacia el bote. Ha sido una de las experiencias  en las que les demostré que podía hacer el trabajo. Yo admito que muchas veces uno tiene limitantes,  como los hombres que pueden cargar el material más pesado, pero sí se puede hacer un buen trabajo independientemente de las características físicas. A pesar de esto no he sentido ningún trato discriminatorio o de falta de respeto por ser mujer en este campo, generalmente reciben un trato igualitario hombres y mujeres.

¿Crees que hay una mayor proporción de hombres en el área en la que trabajas o es equitativo?

Realmente siento que sí hay más hombres. Los profesores se la piensan más al elegir mujeres, pero es más por cuestiones físicas, debido al material que se debe transportar y además las mujeres dudan un poco para quedarse por más tiempo en esos lugares.

Realizaste tu tesis sobre aves como bioindicadores ¿cuál es la relevancia? ¿Por qué esos organismos y no otros?

Las aves marinas juntan ciertas características que las hacen muy buenos bioindicadores ya que como son aves no migratorias, sus muestreos de sangre nos indicarán las condiciones del lugar. Es fácil su muestreo, observación y control, son muy sensibles, responden rápidamente a los cambios del medio y, además, un remuestreo es factible, lo que nos permite verificar año con año cómo se encuentra la zona. Las aves que estudié fueron la Fregata magnificens (fragata] y Leucophaeus atricilla (gaviota). Estas dos aves no vuelan muy lejos para alimentarse, entonces el alimento que consumen es  representativo del estado del área.

¿Cuál dirías que es la aportación científica más relevante que has obtenido en tu carrera?

Es la tesis, los resultados que obtuve fueron realmente importantes porque trabajé con tres metales pesados: mercurio, cadmio y plomo, que son de los metales más tóxicos, incluso en bajas dosis. Pude identificar que el nivel del mercurio en la fragata era bastante alto, el 78 % de la población muestreada tenía niveles tóxicos de este metal, lo que nos indica que el nicho trófico que tiene esta ave está siendo más afectado por el mercurio y este metal está avanzando en la cadena trófica, se está bioacumulando y iomagnificando, a tal punto que puede afectarnos, ya que de lo que se alimenta esta fragata se velve también de consumo humano, convirtiéndolo en un problema de salud pública. El mercurio y el plomo son ocupados en los cultivos para evitar las plagas y también deriva de  escorrentías que provienen de la actividad minera y de desechos de la Ciudad de Culiacán, los cuales terminan en la bahía.  

…si el resultado de las investigaciones lo damos a conocer a la sociedad con el fin de enseñarles para que es útil, la gente podría volverse más consciente.

De acuerdo a tu experiencia ¿Crees que le damos suficiente importancia a la investigación en México?

Creo que no, la verdad. Los investigadores deberíamos involucrarnos más con la sociedad, ya que si hablo con mi familia o con la gente que vive aquí en Toluca, todos desconocen y dicen que no sirve para nada lo que hago. No creen que sea algo útil,  no conocen lo que nosotros estamos devolviendo a la sociedad, cómo poder vivir en armonía y el equilibrio con el medio ambiente sin afectarlo. Todo lo que nosotros hacemos la gente lo desconoce, porque nosotros nos dedicamos solo a la investigación, a publicar un artículo, que nadie, fuera de los investigadores, lo leerá. Pero si el resultado de las investigaciones lo damos a conocer a la sociedad con el fin de enseñarles para que es útil, la gente podría volverse más consciente.

¿Cuál crees que ha sido el papel de las mujeres científicas en la ciencia en México? ¿Admiras a alguna investigadora mexicana?

En mi área hay muy pocas ornitólogas, específicamente de aves marinas. Mi directora externa, trabaja con aves insulares, su trabajo es muy relevante y su nivel académico es sorprendente, es inteligente y la admiro por eso. Me gustaría llegar hasta donde ella está o un poco más. La mayoría de los ornitólogos que conozco son hombres pero creo que las mujeres debemos estar involucradas en esta área, ya que damos otro enfoque, con más tacto, más tiempo y dedicación al tratar a los organismos.

¿Cómo motivarías a las niñas para que sigan el camino de la ciencia? ¿Te has involucrado en algún evento de divulgación científica?

¡Las llevaría a campo! La verdad te enamoras cuando ves a los organismos en vivo y no tienes que ir lejos. Hay aves en cualquier lugar, existen muchos paseos para ir a pajarear. Es algo fácil y puedes entender todo lo que conlleva que esa ave esté ahí, de lo que se está alimentando, el que esté descansando, anidando, etc. Tienes más y más  curiosidad por conocer. Respecto a la divulgación escribí un ensayo que se publicó en la gaceta de la UDG sobre el efecto del fenómeno del Niño en las aves marinas en el Pacífico central occidental. Pero sí me interesa mucho trabajar en divulgación, es algo muy importante.

Finalmente, para terminar esta entrevista nos podrías decir ¿Qué te gusta más investigar o enseñar?

Investigar, sí he trabajado con niños y con jóvenes, sé que no soy mala transmitiendo mis conocimientos, pero definitivamente me gusta mucho más investigar.

…creo que las mujeres debemos estar involucradas en esta área, ya que damos otro enfoque, con más tacto, más tiempo y dedicación al tratar a los organismos.

Ilustradora: Vasti Thamara Juarez González

**Este texto fue publicado por primera vez el 14 de diciembre de 2020 en el sitio web extinto http://www.cientificasmexicanas.com, como parte del blog “Mexicanas al Grito de Ciencia“ creado por la entonces asociación de mujeres científicas llamada Científicas Mexicanas, que se mantuvo activo de Junio de 2020 a Junio de 2022. En el 2024 decidimos fusionar esfuerzos y una parte del equipo de trabajo decidió sumarse a la Tripulación de Prisma para seguir navegando, gracias por su comprensión y apoyo

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